Estados Unidos pone a una IA a vigilar el tráfico aéreo tras el trágico accidente de Washington

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La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ha comenzado a probar una herramienta de inteligencia artificial diseñada para anticipar problemas en el tráfico aéreo antes de que ocurran. El sistema, bautizado como SMART (Strategic Management of Airspace, Routes and Trajectories), entró en funcionamiento el pasado 21 de septiembre en los tres aeropuertos de Washington D.C., según reveló el Wall Street Journal. Se trata del primer paso de un plan mucho más ambicioso que busca implantar esta tecnología a nivel nacional para 2028.

El funcionamiento de SMART consiste en recopilar y cruzar datos como los horarios de las aerolíneas, las condiciones meteorológicas, la capacidad de los aeropuertos y otras variables operativas, para predecir cómo fluirá el tráfico aéreo y detectar posibles cuellos de botella o conflictos. Con esa información, el sistema sugiere alternativas, como ajustar horarios de salida o desviar vuelos, aunque de momento son los controladores humanos quienes deciden si aceptan o descartan esas recomendaciones. El secretario de Transporte, Sean Duffy, explicó a CBS News que con una anticipación de hasta 45 días, los planificadores podrían adelantar o retrasar vuelos apenas unos minutos para evitar retrasos mayores a los pasajeros.

La elección de Washington D.C. como zona de pruebas no es casual: se trata de uno de los espacios aéreos más saturados del país, y todavía carga con la sombra de la colisión aérea de enero de 2025 entre un avión de American Airlines y un helicóptero del Ejército cerca del Aeropuerto Nacional Reagan, un accidente que dejó 67 víctimas mortales. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) señaló entonces a la FAA como responsable de varios fallos, incluyendo la falta de personal en la torre de control, un problema que sigue siendo crónico: la agencia calcula que necesita más de 14.600 controladores, pero actualmente solo cuenta con unos 11.000 certificados.

El contrato para desarrollar SMART, valorado en 875 millones de dólares a 12 años, fue adjudicado en junio a Air Space Intelligence, una empresa con sede en Boston. Curiosamente, ni la FAA ni la propia empresa han detallado públicamente qué tipo de modelos de IA sustentan el sistema, algo que ha generado suspicacias entre expertos como Ella Atkins, profesora de ingeniería aeroespacial en Virginia Tech, quien señaló que la información oficial dice mucho sobre lo que hace SMART, pero casi nada sobre la tecnología detrás de él.

Las reacciones de la industria han sido mixtas. Airlines for America, la patronal del sector, calificó la iniciativa como una de las más audaces emprendidas por la FAA en décadas, y el CEO de United, Scott Kirby, se mostró optimista sobre su potencial para reducir retrasos. Sin embargo, otras voces, como el consultor de aviación Robert Mann, advierten que un mejor plan de vuelo no resuelve los retrasos que ocurren después, ya que las aeronaves seguirán enfrentando imprevistos aleatorios en pleno vuelo. Para el público geek interesado en cómo la IA se está infiltrando en infraestructuras críticas, SMART es un caso de estudio fascinante: una tecnología todavía opaca, probada en tiempo real sobre uno de los espacios aéreos más sensibles del planeta, con el objetivo declarado de aliviar la escasez crónica de controladores… aunque los escépticos se preguntan si en realidad busca justificar plantillas más reducidas.

Fuente: https://www.xataka.com/robotica-e-ia/eeuu-lleva-anos-intentando-modernizar-su-control-aereo-ahora-probara-solucion-distinta-poner-a-trabajar-a-ia