El nombre de Shigeru Miyamoto ya forma parte de la historia no solo de Nintendo, sino de todo Japón. El creador de sagas tan icónicas como ‘Super Mario’ y ‘The Legend of Zelda’ se convertirá en el primer diseñador de videojuegos en recibir la Orden de la Cultura, uno de los máximos reconocimientos honoríficos que otorga el gobierno japonés a personalidades destacadas en el ámbito cultural, científico y artístico del país.
La distinción le será entregada personalmente por el Emperador de Japón el próximo 3 de noviembre, en una ceremonia que tradicionalmente reconoce a figuras de disciplinas como la literatura, la música clásica, la pintura o la ciencia. Hasta ahora, ningún desarrollador de videojuegos había sido considerado digno de este honor, lo que convierte a Miyamoto en un pionero y, de paso, envía un mensaje contundente sobre cómo Japón reconoce oficialmente a los videojuegos como una forma legítima de expresión cultural y artística, al mismo nivel que el cine, la literatura o la música.
Miyamoto, de 73 años, ingresó a Nintendo en 1977 y desde entonces ha sido el arquitecto creativo detrás de algunas de las franquicias más influyentes y rentables de la historia del entretenimiento: ‘Donkey Kong’, ‘Super Mario Bros.’, ‘The Legend of Zelda’, ‘Star Fox’ y ‘Pikmin’, entre muchas otras. Su filosofía de diseño centrada en la diversión pura, la exploración y la accesibilidad ha definido no solo el catálogo de Nintendo, sino el lenguaje mismo de los videojuegos modernos, influyendo a generaciones enteras de desarrolladores dentro y fuera de Japón.
Para la comunidad geek y gamer, este reconocimiento tiene un peso simbólico enorme. Durante décadas, los videojuegos fueron vistos por sectores conservadores de la sociedad japonesa (y del mundo entero) como un simple pasatiempo infantil, lejos del prestigio reservado a otras artes. El hecho de que la Orden de la Cultura, instaurada en 1937, finalmente abra sus puertas a un creador de videojuegos es una validación histórica que muchos fans llevaban años esperando, especialmente tras el inmenso éxito cultural y comercial de títulos recientes como ‘The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom’ o el fenómeno cinematográfico de ‘The Super Mario Bros. Movie’.
Este galardón se suma a una larga lista de reconocimientos que Miyamoto ha recibido a lo largo de su carrera, incluyendo su ingreso al Salón de la Fama de la Academia de Artes y Ciencias Interactivas y la Orden de las Artes y las Letras de Francia. Sin embargo, la Orden de la Cultura japonesa tiene un estatus especial por ser un honor nacional de primer nivel, y abre la puerta a que en el futuro otros creadores de la industria del videojuego, tanto japoneses como de otras nacionalidades que trabajen en el país, puedan aspirar a un reconocimiento similar, consolidando definitivamente a los videojuegos como patrimonio cultural japonés.

