Apple ha comenzado a distribuir hoy las actualizaciones iOS 27.2, macOS 27.2 y el resto de versiones hermanas para iPadOS, watchOS y tvOS, una entrega que pone el foco en la evolución de Siri hacia un asistente con capacidades de inteligencia artificial generativa más ambiciosas. Tras meses de retrasos y promesas incumplidas respecto a la ‘nueva Siri’ anunciada originalmente junto a Apple Intelligence, la compañía de Cupertino empieza a entregar piezas sueltas de esa visión, aunque todavía de forma gradual y con matices importantes para quienes se preocupan por la privacidad.
La novedad más llamativa de esta actualización es la posibilidad de limitar qué aplicaciones puede consultar Siri de forma directa. Hasta ahora, el asistente integrado en el ecosistema Apple accedía a un abanico amplio de apps para ejecutar acciones contextuales (como leer un correo, abrir un chat o sacar datos de una app de terceros), pero sin demasiado control granular por parte del usuario. Con 27.2, los usuarios podrán decidir exactamente a qué aplicaciones se le permite ‘asomarse’, algo que recuerda a los permisos de privacidad que Apple ya aplica a la cámara, el micrófono o la ubicación, y que llega en un momento en que la desconfianza hacia los asistentes con IA generativa está en máximos históricos.
Además de este nuevo panel de permisos, Apple ha incorporado mejoras en el procesamiento de lenguaje natural de Siri, permitiendo comandos más largos y conversacionales, encadenamiento de peticiones sin tener que repetir el ‘Oye Siri’ y una integración más profunda con funciones de escritura y resumen de Apple Intelligence. La actualización también trae un rediseño sutil del logotipo de Apple Music, parte de un refresco visual que la compañía ha ido aplicando progresivamente a su ecosistema de apps nativas durante este año, alineándolo con el lenguaje de diseño más minimalista que ya se vio en versiones anteriores de iOS.
Para la comunidad friky y tecnológica, esta actualización es relevante por varios motivos. Primero, confirma que Apple sigue apostando fuerte por recuperar terreno frente a Google Assistant y los asistentes basados en modelos de OpenAI o Anthropic que ya integran competidores como Samsung o la propia Microsoft en Windows. Segundo, el nuevo sistema de permisos por aplicación podría convertirse en un estándar de la industria si resulta exitoso, marcando un precedente sobre cómo deberían comportarse los asistentes de IA que tienen acceso a datos sensibles del usuario. Y tercero, para quienes siguen de cerca el desarrollo de Apple Intelligence desde su anuncio inicial, esta entrega es una señal de que el proyecto, pese a los tropiezos, sigue avanzando con actualizaciones incrementales en lugar de un gran relanzamiento de golpe.
Se espera que en próximas versiones, posiblemente ya pensando en iOS 28, Apple continúe ampliando las capacidades conversacionales de Siri y profundice la integración con terceros, un terreno en el que todavía va por detrás de sus rivales. Por ahora, los usuarios con iPhone, iPad y Mac compatibles ya pueden descargar 27.2 desde los ajustes de actualización de software de sus dispositivos.

