El mundo del manga está de luto. Tetsuya Chiba, uno de los mangakas más influyentes de la historia de Japón, falleció a los 87 años, según confirmaron medios japoneses y la propia industria editorial. Su nombre quedará para siempre ligado a ‘Ashita no Joe’ (Mañana, Joe), la obra que dibujó junto al guionista Asao Takamori y que se convirtió en una de las piedras angulares del manga deportivo y, más concretamente, del género de boxeo.
Publicada originalmente en la revista Weekly Shonen Magazine entre 1968 y 1973, ‘Ashita no Joe’ narra la historia de Joe Yabuki, un joven delincuente que encuentra en el boxeo una vía de redención y superación personal. El manga no solo fue un éxito comercial masivo, sino también un fenómeno cultural: su influencia trascendió las páginas impresas y llegó a tal punto que, cuando el personaje rival Toru Rikiishi ‘moría’ en la trama, numerosos lectores en Japón organizaron un funeral simbólico real en su honor, un episodio que hoy sigue citándose como ejemplo del poder del manga sobre la sociedad japonesa de la época.
Más allá de ‘Ashita no Joe’, Chiba también fue el creador de ‘Harris no Kaze’ (Harris no Kaze: Bokura Monogatari), otra obra que ayudó a consolidar su reputación como uno de los grandes maestros del manga shonen clásico. Su estilo de dibujo, caracterizado por un dinamismo crudo y una capacidad excepcional para transmitir emoción y esfuerzo físico, influenció a generaciones posteriores de mangakas, muchos de los cuales han reconocido abiertamente su deuda artística con Chiba a lo largo de los años.
Para la audiencia friki y otaku, la relevancia de esta noticia es enorme: Tetsuya Chiba no es solo un nombre más en la larga lista de creadores del manga, sino uno de los padres fundadores del género deportivo tal como lo conocemos hoy, un antecesor directo de obras contemporáneas como ‘Haikyuu!!’, ‘Kuroko no Basket’ o ‘Hajime no Ippo’ (este último, de hecho, heredero directo del espíritu pugilístico de ‘Ashita no Joe’). Su legado también se extiende al anime, ya que ‘Ashita no Joe’ tuvo adaptaciones televisivas en los años 70 y 80, además de una exitosa película de acción real estrenada en 2011 protagonizada por Tomohisa Yamashita.
La noticia de su fallecimiento ha generado una ola de homenajes por parte de editoriales, mangakas y fans en redes sociales japonesas, recordando tanto su trayectoria artística como su papel fundamental en la profesionalización y expansión internacional del manga. Se espera que en los próximos días Kodansha y otras editoriales relacionadas con su obra emitan comunicados oficiales de condolencia, y no sería extraño ver reediciones conmemorativas o retrospectivas de su trabajo en revistas especializadas y eventos del sector en honor a una de las figuras más importantes que ha dado jamás la industria del manga.
