
Microsoft parece estar reconsiderando una de sus apuestas de marketing más agresivas de los últimos años. La compañía ha lanzado nuevos portátiles Surface que renuncian explícitamente a la etiqueta ‘Copilot+ PC’, el sello que desde 2024 la empresa usaba para distinguir a los equipos con hardware capaz de ejecutar funciones de inteligencia artificial de forma local, gracias a unidades de procesamiento neuronal (NPU) con un rendimiento mínimo garantizado.
Cuando Microsoft introdujo la categoría Copilot+ PC, la promesa era clara: estos equipos podrían ejecutar funciones exclusivas de IA como Recall (el controvertido sistema de memoria fotográfica del escritorio), traducción de vídeo en vivo o generación de imágenes directamente en el dispositivo, sin depender de la nube. Para lograr esta etiqueta, los fabricantes debían cumplir requisitos técnicos estrictos, principalmente en materia de potencia de cómputo de IA medida en TOPS (operaciones por segundo en billones). Sin embargo, la recepción del público hacia estas funciones ha sido tibia en el mejor de los casos, y en el caso de Recall, directamente hostil por las preocupaciones de privacidad que generó desde su anuncio.
Que Microsoft abandone ahora la insistencia en esta marca en sus propios equipos Surface, su vitrina insignia de hardware, es una señal significativa. Podría interpretarse como un reconocimiento tácito de que la etiqueta no logró calar entre los consumidores como un argumento de venta decisivo, o simplemente como una estrategia para simplificar el mensaje de marketing en un mercado donde ‘IA’ ya está presente en absolutamente todos los anuncios de tecnología, perdiendo así su capacidad de diferenciar productos.
Para la audiencia friki y tecnológica, este movimiento es interesante porque pone en evidencia una tensión real dentro de la industria: las grandes tecnológicas han apostado fuertemente por la inteligencia artificial como el gran diferenciador de la próxima década de hardware, pero los usuarios de a pie no siempre perciben ese valor añadido en su día a día. Muchos siguen comprando ordenadores por razones más tradicionales como el precio, la duración de la batería, la calidad de la pantalla o el rendimiento en tareas cotidianas y gaming, más que por la presencia de una NPU capaz de generar imágenes o resumir documentos localmente.
De cara al futuro, será interesante observar si otros fabricantes de PCs con Windows, que también adoptaron la certificación Copilot+ para sus equipos, siguen el mismo camino que Microsoft o si mantienen la etiqueta como argumento comercial. Lo que parece cada vez más evidente es que la batalla por la IA en el hardware de consumo se está reajustando: de una fase inicial de hype y branding agresivo, la industria podría estar pasando a una etapa más pragmática, donde las funciones de IA se integran de forma silenciosa sin necesidad de una etiqueta especial que las venda.
Fuente: https://arstechnica.com/gadgets/2026/09/microsoft-stops-insisting-you-need-a-copilot-pc/
