Epic Games ha tomado una decisión que está generando debate en toda la industria: según un reporte de Bloomberg, la compañía ha retrasado indefinidamente su shooter aún no anunciado ambientado en los universos de Marvel y Star Wars, originalmente previsto para marzo, con el objetivo de rediseñar su desarrollo bajo un modelo que la propia empresa define como ‘AI-first’. Esto implica el uso intensivo de herramientas como Claude, de Anthropic, para generar tanto código como arte del juego.
La frase que ha encendido las alarmas proviene de uno de los directores del proyecto, quien habría dicho internamente a su equipo que ya ‘no habrá más código escrito a mano’ y que todo el arte del juego se generará mediante ‘flujos de trabajo completamente de IA’. Dos días después de que se publicara la noticia, Epic reveló que su nuevo Epic Games Launcher está disponible en versión preview y que fue ‘vibe coded’ (es decir, programado apoyándose fuertemente en IA generativa), justificándolo con la frase ‘programar es difícil’. La ironía no pasó desapercibida: Epic es la empresa detrás de Fortnite, uno de los juegos más grandes del mundo, y de Unreal Engine, el motor de desarrollo más utilizado de la industria.
En su blog oficial, Epic asegura que el nuevo launcher arranca un 46% más rápido que Steam, su principal competidor, y que restaura la biblioteca desde la bandeja del sistema un 14% más rápido. Sin embargo, los primeros usuarios de la versión preview han reportado una experiencia bastante distinta: lentitud, errores y una interfaz poco responsiva, según mostró en Bluesky el periodista Chris Person, de Aftermath, con un video del launcher fallando en tiempo real.
Respecto al shooter de Marvel y Star Wars, el director de comunicaciones de Epic, Jake Jones, defendió el cambio de estrategia afirmando que la compañía está ‘adoptando un desarrollo acelerado por IA, liderado por desarrolladores de Epic que son los visionarios y motores creativos detrás de todo lo que hacemos’. No obstante, resulta difícil ignorar el contexto: Epic despidió a más de 1.000 empleados en marzo de este mismo año, y este giro hacia la IA llega apenas meses después de ese recorte masivo de personal.
Este proyecto formaría parte de la inversión de 1.500 millones de dólares que Disney anunció en Epic Games en 2024, un acuerdo del que, más allá de skins para Fortnite, aún no ha salido mucho contenido tangible. Para la audiencia geek, el caso es revelador de hacia dónde se dirige la industria: por un lado, promesas de desarrollo más rápido y barato gracias a la IA generativa; por otro, dudas legítimas sobre la calidad final de los productos, el futuro laboral de programadores y artistas, y si fanáticos de sagas tan queridas como Star Wars y Marvel recibirán un juego a la altura o un experimento apresurado. Bloomberg apunta que, pese a la retórica, Epic planea que manos humanas sigan guiando y supervisando lo que la IA genere, aunque habrá que esperar para ver si eso se traduce en un producto final satisfactorio, y cuándo finalmente se anuncie oficialmente este misterioso shooter.

