Epic Games ha presentado una versión completamente renovada de su launcher, y lo más llamativo no es solo la promesa de velocidad, sino cómo fue construida: gran parte de su código fue generado mediante ‘vibe coding’, una técnica de programación asistida por inteligencia artificial donde los desarrolladores describen en lenguaje natural lo que quieren conseguir y la IA genera el código correspondiente, iterando rápidamente sobre los resultados.
La compañía, responsable de Fortnite y del motor Unreal Engine, lleva años intentando arrebatarle cuota de mercado a Steam, la plataforma dominante de Valve desde hace casi dos décadas. Epic Games Store nació en 2018 con exclusivas pagadas y comisiones más bajas para desarrolladores, pero nunca logró igualar la experiencia de usuario de su rival. Ahora, con esta nueva versión bautizada como ‘Preview’, Epic apuesta por la velocidad bruta: tiempos de carga reducidos, una interfaz más ligera y un rendimiento general que, según la propia empresa, supera al de Steam en varios aspectos de uso cotidiano.
Sin embargo, la propia Epic ha sido franca sobre los riesgos de su enfoque. En el anuncio, la compañía reconoce que ‘la programación es difícil’ y advierte que esta nueva aplicación, al estar en fase de vista previa, ‘tendrá algunos errores’. Es una admisión poco habitual viniendo de una gran empresa tecnológica, y refleja el momento particular que vive la industria del software: cada vez más compañías recurren a herramientas de IA generativa para acelerar el desarrollo, aceptando como contrapartida una menor supervisión humana línea por línea.
Para la comunidad gamer, esto plantea preguntas interesantes. ¿Puede un launcher ‘vibe-codeado’ ser tan estable como uno desarrollado de forma tradicional? Steam, por su parte, es conocido por su robustez tras años de refinamiento, aunque también carga con una interfaz que muchos consideran anticuada. Si Epic logra combinar velocidad real con estabilidad, podría finalmente ofrecer una alternativa seria. Si los bugs prometidos resultan demasiado molestos, el experimento podría reforzar las dudas sobre la fiabilidad del código generado por IA en productos de gran escala.
De momento, la nueva versión está disponible como ‘Preview’ para quienes quieran probarla antes de su lanzamiento definitivo. Será clave observar cómo evoluciona en las próximas semanas, tanto en rendimiento como en estabilidad, y si Epic decide ampliar el uso de IA generativa a otras partes de su ecosistema, incluyendo el propio Unreal Engine. Lo que está claro es que la carrera entre launchers de PC acaba de ganar un capítulo tecnológicamente fascinante, donde la inteligencia artificial ya no solo genera contenido dentro de los juegos, sino también las plataformas que los distribuyen.

