Nvidia y Microsoft se alían para acabar con el stuttering en los videojuegos de PC gracias a la nube

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Si eres de los que ha sufrido esos molestos tirones o caídas de frames justo cuando aparece un nuevo efecto visual en pantalla durante una partida, Nvidia y Microsoft acaban de anunciar una solución que promete cambiar las reglas del juego, literalmente. La compañía de Jensen Huang ha lanzado su nuevo driver gráfico 621.01, que habilita por primera vez el soporte para Advanced Shader Delivery (ASD), una tecnología desarrollada por Microsoft para acelerar tanto el arranque de los juegos como su rendimiento durante la partida.

Para entender por qué esto es importante, hay que hablar primero del enemigo a batir: la compilación de shaders ‘just-in-time’. Cada vez que un juego necesita renderizar un efecto gráfico nuevo (una explosión, un reflejo, un material específico), la GPU tiene que compilar ese shader en tiempo real si no lo ha hecho antes, y ese proceso es precisamente el responsable de esos tirones repentinos y picos de uso de CPU que tanto desesperan a los jugadores, especialmente en juegos construidos sobre motores modernos como Unreal Engine 5. Es un problema que lleva años atormentando a la comunidad gamer, hasta el punto de que se ha convertido en un meme recurrente en foros y redes sociales de PC gaming.

La solución de Microsoft consiste en trasladar ese trabajo de compilación a la nube. Usando DirectX 12, Windows 11 y el Microsoft Agility SDK, los desarrolladores capturan los shaders de sus juegos en lo que se denomina una State Object Database (SODB). A partir de ahí, la infraestructura en la nube de Microsoft precompila esos shaders para cientos de miles de combinaciones distintas de hardware y drivers, de forma que cuando el jugador instala el título, su sistema ya recibe las versiones optimizadas específicamente para su tarjeta gráfica y configuración, sin necesidad de compilar nada sobre la marcha durante la partida.

El resultado, según Nvidia y Microsoft, es doble: por un lado, los juegos arrancan más rápido porque se elimina buena parte del trabajo de preparación inicial; por otro, se reduce drásticamente el stuttering a mitad de partida y los picos de uso de CPU que arruinan la experiencia en momentos críticos, como un combate intenso o una escena con muchos efectos simultáneos. Esta tecnología se suma al catálogo de herramientas que Nvidia ha ido desarrollando en los últimos años junto a DLSS y Reflex para optimizar la experiencia de juego en PC, consolidando la estrategia de la compañía de apoyarse en la nube y el software tanto como en la potencia bruta del silicio.

Para que ASD funcione, eso sí, hará falta que los estudios de desarrollo implementen activamente el soporte en sus motores y que los jugadores actualicen tanto Windows 11 como sus drivers Nvidia a la versión 621.01 o superior. Se espera que en los próximos meses más fabricantes de GPU y más títulos AAA se sumen a esta tecnología, lo que podría marcar un antes y un después en cómo se gestiona técnicamente la compilación de shaders en el PC gaming, un dolor de cabeza que muchos jugadores pensaban que sería imposible de erradicar del todo.

Fuente: https://www.theverge.com/news/1015299/nvidia-driver-microsoft-advanced-shader-delivery-support