El mundo de los videojuegos amaneció de luto. Electronic Arts confirmó oficialmente el cierre de BioWare, el legendario estudio canadiense responsable de sagas que marcaron a toda una generación de jugadores como Baldur’s Gate, Neverwinter Nights, Star Wars: Knights of the Old Republic, Dragon Age y Mass Effect. La noticia llega acompañada de una ronda de despidos que afecta a unas 400 personas en toda la compañía, alrededor del 3% de la plantilla total de EA, de las cuales cerca de 50 pertenecían directamente a BioWare.
El golpe más doloroso para los fans es la cancelación del próximo Mass Effect, que se encontraba en fase temprana de desarrollo desde al menos 2022. En una carta enviada a los empleados, el COO David Tinson y el jefe de estudios Cam Weber explicaron que, tras un ‘análisis profundo’ del negocio, decidieron no continuar con el proyecto, lo que implicó cerrar definitivamente el estudio y sus oficinas en Edmonton. ‘BioWare es un estudio legendario que ayudó a definir el género de los RPG, y no tomamos esta decisión a la ligera’, señaló la compañía.
Fundado en febrero de 1995, BioWare construyó una reputación única dentro de la industria por sus narrativas profundas, sus elencos de personajes memorables y sus sistemas de decisiones que realmente importaban. Fue pionero en combinar jugabilidad con dilemas morales y romances entre compañeros, una fórmula que inspiró a infinidad de estudios occidentales posteriores. Sin embargo, los últimos años no fueron amables con el estudio: tanto Anthem (2019) como Dragon Age: The Veilguard (2024) no lograron cumplir con las expectativas comerciales, pese a que este último recibió críticas más positivas tras una tormentosa década de desarrollo.
Este cierre no es un hecho aislado. Llega apenas meses después de que EA completara su adquisición por parte de un consorcio de inversión liderado por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF), Silver Lake y Affinity Partners, en una operación valuada en 55.000 millones de dólares, la compra apalancada (LBO) más grande de la historia empresarial, no solo en videojuegos. Analistas de la industria ya anticipaban que una deuda de esa magnitud obligaría a EA a recortar gastos agresivamente, y hoy esos pronósticos se cumplieron. De hecho, desde que se anunció la compra, exempleados de BioWare como el guionista Patrick Weekes especularon que los nuevos dueños podrían querer distanciarse del estilo narrativo inclusivo y diverso que caracterizó a estudios como este.
No todo son malas noticias para el catálogo de EA: el próximo juego de Star Wars Jedi sigue en pie, igual que un nuevo título de Iron Man, Apex Legends y futuras entregas de Battlefield, incluyendo un proyecto conjunto entre Respawn y DICE que muchos sospechan podría ser un nuevo Star Wars: Battlefront. Mientras tanto, el desarrollo de un nuevo Sims (con nombre clave Project Lotus) queda pausado en favor de otro proyecto interno, y el estudio detrás de Skate reducirá personal. Para los fans de los RPG occidentales con alma, sin embargo, la pérdida de BioWare deja un vacío que será difícil de llenar: la industria pierde a uno de sus arquitectos más influyentes justo cuando el género necesitaba más voces como la suya, no menos.

