Durante más de una década y media, Apple mantuvo una postura inquebrantable sobre los portátiles táctiles: simplemente no los iba a fabricar. Steve Jobs lo dejó claro en 2010, calificando los portátiles con pantalla táctil de ‘ergonómicamente terribles’ y asegurando que las superficies táctiles ‘no quieren ser verticales’, porque usarlas durante mucho tiempo hace que ‘el brazo quiera caerse’. Esa filosofía se mantuvo como dogma de fe en Cupertino durante años, mientras la competencia (desde Microsoft con su Surface hasta decenas de portátiles Windows convertibles) exploraba sin complejos la interacción táctil en formato laptop.
Eso cambió esta semana. Apple presentó oficialmente el nuevo MacBook Pro con pantalla táctil, un equipo que rompe con uno de los principios de diseño más repetidos de la compañía. ‘Tienes que tocarlo para creerlo’, dijo el CEO de operaciones de Apple, John Ternus, durante la presentación, en una frase que resume bastante bien el giro filosófico que supone este lanzamiento. El nuevo portátil llega con pantalla OLED en tándem, disponible en 14 y 16 pulgadas, e incorpora la Dynamic Island que hasta ahora era exclusiva del iPhone y el iPad Pro, además de soporte completo para gestos multi-touch sobre macOS.
En términos técnicos, el salto es notable: contraste de 10.000.000:1 frente al 1.000.000:1 del MiniLED tradicional, hasta 2.000 nits de brillo de pico y negros absolutos gracias a la tecnología OLED. Todo esto bajo el capó del chip M5 Pro, con hasta 18 núcleos de CPU y 20 de GPU, Neural Engine de 16 núcleos y trazado de rayos acelerado por hardware, las mismas bases de silicio que monta el MacBook Pro ‘clásico’ que convive en el catálogo. La gran diferencia, más allá de la pantalla, está en el precio: el modelo táctil arranca en 3.349 euros, varios cientos de euros por encima de su hermano no táctil con especificaciones de memoria y almacenamiento equivalentes.
Para la comunidad friky y makers, este lanzamiento es mucho más que una curiosidad de hardware: es la confirmación de que incluso las compañías más dogmáticas del sector pueden dar marcha atrás cuando el mercado (y la presión de la competencia en IA generativa, edición creativa y flujos de trabajo táctiles) lo exige. No es casualidad que Apple haya elegido este momento, con la carrera de la inteligencia artificial redefiniendo cómo interactuamos con nuestros dispositivos, para finalmente ceder en uno de sus principios de diseño más rígidos. Queda por ver si la experiencia táctil en macOS, un sistema operativo pensado durante veinte años para ratón y trackpad, logra justificar el sobreprecio para el usuario medio, o si se queda como un capricho reservado a diseñadores, ilustradores y early adopters dispuestos a pagar la vanguardia.
Lo cierto es que, al menos simbólicamente, esta semana marca el final de una era en Cupertino. La pregunta que ahora recorre foros, canales de YouTube especializados y comunidades de Reddit dedicadas a Apple es si este MacBook Pro táctil es el futuro de toda la gama o un experimento de nicho que convivirá, como ocurre hoy, junto al modelo tradicional durante los próximos años.
Fuente: https://www.theverge.com/report/1022013/apple-touchscreen-macbook-pro-toaster-refrigerator

