La NASA da el paso definitivo: pide oficialmente a la industria privada estaciones espaciales para sustituir a la ISS

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La NASA ha publicado finalmente la convocatoria oficial que la industria aeroespacial llevaba años esperando: una solicitud formal a empresas privadas para desarrollar y operar estaciones espaciales comerciales en órbita baja terrestre (LEO) que tomen el relevo de la Estación Espacial Internacional. La agencia estadounidense ha sido tajante en su mensaje: ‘Hemos dejado claro que la NASA nunca renunciará a su presencia en la órbita baja terrestre’, una declaración que busca despejar dudas sobre si Estados Unidos abandonará este terreno tras décadas de liderazgo continuo gracias a la ISS.

Este movimiento se enmarca dentro del programa Commercial LEO Destinations (CLD), la estrategia con la que la NASA lleva tiempo intentando transferir la operación de estaciones espaciales habitadas al sector privado, de forma similar a como ya hizo con el transporte de carga y tripulación mediante contratos con SpaceX y Boeing. La ISS, en órbita desde 1998 y con un coste de mantenimiento que ronda los 3.000 millones de dólares anuales para la NASA, tiene fecha de jubilación prevista hacia el final de esta década, cuando se procederá a su reentrada controlada en la atmósfera. La agencia necesita, por tanto, que exista una alternativa operativa antes de que eso ocurra, para no dejar un vacío en la presencia humana permanente en órbita baja.

Varias compañías llevan años posicionándose para este momento. Axiom Space, que ya ha enviado varias misiones privadas a la ISS y planea acoplar sus propios módulos antes de independizarlos como estación autónoma, es uno de los nombres más sonados. También están en la carrera Orbital Reef, el proyecto respaldado por Blue Origin y Sierra Space, y Starlab, impulsado por Voyager Space y Airbus. Esta convocatoria formal de la NASA es el paso que permitirá canalizar fondos y contratos concretos hacia estos u otros proyectos, en un proceso que se espera competitivo y que podría definir quién domina la próxima generación de infraestructura espacial habitada.

Para la audiencia friki y amante del espacio, esta noticia tiene un peso simbólico enorme: habla del fin de una era (la de la ISS, símbolo de cooperación internacional desde los años 90) y el inicio de otra marcada por el protagonismo de empresas privadas en la exploración y explotación de la órbita baja, con todo lo que eso implica en términos de turismo espacial, investigación científica privada y nuevas oportunidades comerciales. Es, en cierto modo, la confirmación de que el espacio ya no es terreno exclusivo de agencias gubernamentales, sino un mercado en plena expansión donde compiten gigantes tecnológicos y startups aeroespaciales.

El calendario no es sencillo: construir, certificar y operar una estación espacial habitada es un desafío de ingeniería e inversión colosal, y los plazos de proyectos similares en el pasado se han retrasado repetidamente. Aun así, con esta llamada formal a la industria, la NASA marca una señal clara de hacia dónde quiere dirigir el futuro de la presencia humana en órbita, y en los próximos meses deberíamos empezar a conocer qué compañías logran asegurar los primeros contratos significativos dentro de este nuevo capítulo de la carrera espacial comercial.

Fuente: https://arstechnica.com/space/2026/10/nasa-issues-long-awaited-call-to-industry-for-private-space-stations/