La comunidad de Street Fighter está de luto nostálgico: se ha cumplido una cifra simbólica de más de 10.000 días (unos 27 años) desde que ciertos personajes exclusivos de Street Fighter 3: Third Strike fueron jugables por última vez en un título nuevo de la saga principal. Nombres como Alex, Ibuki, Makoto, Necro, Oro, Sean, Dudley, Elena o Q, muchos de ellos debutantes en la trilogía de Street Fighter 3, llevan más de un cuarto de siglo esperando una segunda oportunidad real dentro del roster principal de Capcom.
Para entender el porqué de esta larga ausencia hay que remontarse al contexto comercial de finales de los 90. Street Fighter 3: Third Strike, lanzado originalmente en arcades en 1999, fue un juego técnicamente brillante y sumamente respetado por la comunidad competitiva gracias a mecánicas como el parry, pero comercialmente fue un fracaso relativo. Capcom había apostado por refrescar por completo el elenco, dejando fuera a íconos como Ryu, Chun-Li o Guile en las primeras versiones, y el público de la época no respondió como se esperaba. Ese tropiezo estuvo a punto de hacer que la compañía abandonara la franquicia de pelea que hoy es una de sus joyas más rentables.
La consecuencia narrativa de aquel fracaso es curiosa: en la línea temporal oficial de Street Fighter, tanto Street Fighter 4 como Street Fighter 5 transcurren entre los eventos de Street Fighter 2 y Street Fighter 3. Es decir, Capcom decidió ‘retroceder’ en la cronología para poder seguir usando a los personajes clásicos que sí vendían camisetas, figuras y consolas, dejando en un incómodo limbo temporal a todo el elenco propio de Third Strike. Esto ha generado que jugadores nuevos, que descubrieron la saga con Street Fighter 5 o Street Fighter 6, apenas conozcan a Makoto, Necro o Q, pese a que son adorados por la vieja guardia competitiva que aún hoy compite en torneos retro y en Third Strike Online.
Para la audiencia friki y competitiva esto no es un dato menor. Third Strike sigue siendo considerado por muchos veteranos como la cúspide técnica del Street Fighter 2D, con un sistema de parry que exige una lectura de frames casi perfecta y que sigue generando highlights legendarios, como el histórico parry de Daigo Umehara ante Justin Wong en Evo 2004, posiblemente el momento más replicado en la historia de los esports. Que personajes surgidos de ese mismo juego sigan sin volver de forma consistente resulta, para muchos fans, una contradicción difícil de digerir, especialmente cuando Capcom sí ha recuperado a otros personajes de nicho en entregas recientes.
De cara al futuro, con Street Fighter 6 ya consolidado y con una política de DLC activa que ha ido sumando personajes de distintas eras (desde clásicos hasta nuevas incorporaciones), la comunidad mantiene la esperanza de que Capcom se anime finalmente a saldar esta deuda histórica. Un regreso de Necro, Q o Makoto no solo sería un guiño nostálgico, sino también una forma de cerrar simbólicamente ese hueco temporal que la propia compañía creó hace más de una década. Mientras tanto, la cifra de más de 10.000 días sigue corriendo, convertida en un recordatorio incómodo de cuánto puede tardar una gran compañía en enmendar una decisión creativa tomada hace 27 años.
Fuente: https://www.eventhubs.com/news/2026/sep/29/10000-days-sf3ts-characters-absence/

