Hay un detalle escondido en los teclados de los Googlebooks (los Chromebook con marca Google) que ha hecho que más de un fan nostálgico de Android se emocione: las teclas F1, F2 y F3 llevan dibujados los iconos del triángulo, el círculo y el cuadrado, los mismos símbolos que sirvieron como botones de navegación en Android 5.0 Lollipop allá por 2014. Para quienes llevan más de una década siguiendo la evolución del sistema operativo de Google, ver esos iconos de vuelta es un pequeño viaje en el tiempo.
Conviene aclarar un malentendido común: estas teclas no son nuevas en el ecosistema Googlebook. La tecla de Quick Insert y el logo de Google en el teclado ya llevaban un par de años presentes en algunos modelos de Chromebook. Lo verdaderamente curioso, y lo que ha llamado la atención de medios como The Verge, es que ahora esas teclas F1, F2 y F3 cumplen literalmente la función de los antiguos botones de ‘atrás’, ‘inicio’ y ‘cambiar de aplicación’ que existían en los smartphones Android antes de que la navegación por gestos se convirtiera en el estándar.
Para quienes no vivieron esa época dorada de Android, un repaso rápido: con Lollipop, Google introdujo una barra de navegación inferior con tres iconos —triángulo para volver atrás, círculo para ir al inicio y cuadrado para ver las apps recientes— que reemplazó a los botones físicos o capacitivos de generaciones anteriores. Años después, con la llegada de los gestos deslizantes, esos iconos quedaron relegados a un estado de alternativa oculta en los menús de accesibilidad, aunque, dato curioso, siguen integrados en el sistema incluso en versiones recientes como Android 17.
Que Google haya decidido traer de vuelta ese diseño en el hardware de sus Chromebook no es casualidad: para los usuarios que usan teclado y pantalla táctil simultáneamente en un dispositivo híbrido, tener accesos directos físicos a funciones de navegación tipo smartphone tiene sentido práctico, especialmente ahora que ChromeOS y Android convergen cada vez más en términos de apps y experiencia de usuario. Es un guiño funcional, pero también, sin quererlo, un guiño emocional para toda una generación de usuarios de Android que creció con esos tres iconos grabados en la memoria.
Para la comunidad geek y tecnológica, esta clase de detalles de diseño son oro puro: hablan de la memoria institucional de una compañía, de cómo las decisiones de interfaz de hace más de una década siguen influyendo silenciosamente en productos actuales, y alimentan ese ejercicio tan friky de ‘arqueología digital’ que tanto gusta en foros y redes. No sería sorprendente que, a partir de ahora, más fabricantes de dispositivos híbridos Android/ChromeOS empiecen a jugar con referencias similares como un recurso de nostalgia funcional, apelando directamente a quienes llevan usando el sistema operativo desde sus primeros días.

