El cierre de BioWare anunciado por Electronic Arts ha desatado una ola de indignación entre los fanáticos de sagas como ‘Mass Effect’ y ‘Dragon Age’, pero esta vez la reacción de la comunidad ha trascendido las redes sociales para llegar directamente al ámbito político. Un grupo de seguidores canadienses del estudio ha impulsado una petición formal dirigida al Gobierno de Canadá, solicitando que intervenga para evitar el desmantelamiento definitivo de uno de los estudios de rol más queridos de la industria.
La petición ha logrado reunir las firmas suficientes para ser presentada formalmente ante la Cámara de los Comunes de Canadá, un paso que obliga a que el tema sea al menos considerado oficialmente por los legisladores. El movimiento cobró fuerza después de que Avi Lewis, líder del Nuevo Partido Democrático (NDP), hiciera un llamado público para que el Ejecutivo canadiense actuara en defensa de BioWare, destacando su valor cultural y económico como parte del patrimonio tecnológico y creativo del país.
BioWare, fundado en Edmonton, Alberta, en 1995, es responsable de algunas de las experiencias de rol más influyentes de las últimas tres décadas, incluyendo la trilogía original de ‘Mass Effect’, ‘Dragon Age: Origins’, ‘Star Wars: Knights of the Old Republic’ y ‘Baldur’s Gate’. Para muchos jugadores, el estudio no es solo una empresa más dentro del catálogo de EA, sino una institución que ayudó a definir el género de los RPG occidentales modernos, con narrativas ramificadas, decisiones morales con consecuencias reales y personajes memorables que marcaron a generaciones de jugadores.
La decisión de EA de cerrar el estudio llega en un contexto de reestructuraciones constantes dentro de la industria, donde grandes editoras han optado por consolidar equipos y cancelar proyectos considerados de bajo rendimiento comercial, pese al relanzamiento más reciente de la saga ‘Mass Effect’ con ‘Mass Effect: Legendary Edition’ y el desarrollo de un nuevo título que llevaba años en gestación. La comunidad teme que, con el cierre, ese proyecto quede cancelado o relegado a un estudio externo sin la misma visión creativa.
Aunque es poco probable que una petición ciudadana logre revertir por completo una decisión corporativa de esta magnitud, el gesto simboliza el peso cultural que estudios como BioWare tienen fuera del ámbito puramente comercial. No sería la primera vez que un gobierno interviene o media en casos de estudios considerados patrimonio cultural o fuente significativa de empleo tecnológico, y el caso podría sentar un precedente interesante sobre cómo los Estados pueden (o no) proteger a la industria del videojuego local frente a decisiones tomadas en sedes corporativas extranjeras.
Por ahora, los fans solo pueden esperar y seguir presionando, mientras la incertidumbre sobre el futuro de ‘Mass Effect’ y el legado de BioWare continúa siendo uno de los temas más discutidos en la comunidad gamer de los últimos meses.
Fuente: https://www.eurogamer.net/bioware-canada-house-of-commons-petition-save-mass-effect

