Si pensabas que ya habías visto todos los lugares imposibles donde alguien ha conseguido ejecutar Doom, prepárate para uno más: una base de datos SQL. Un desarrollador ha publicado un proyecto que renderiza el clásico shooter de id Software a 35 fotogramas por segundo utilizando únicamente consultas SQL, en lo que representa uno de los hackeos más delirantes (y admirables) del meme ‘Can it run Doom’ que lleva circulando por internet desde hace más de una década.
El proyecto consiste en aproximadamente 1.300 líneas de código SQL que se encargan de calcular la geometría del nivel, procesar la posición del jugador, gestionar las texturas y, finalmente, generar una vista bitmap precisa de los infernales pasillos de Doom. Para quien no esté familiarizado con SQL, hay que entender que este lenguaje fue diseñado exclusivamente para consultar y manipular bases de datos relacionales, no para hacer cálculos gráficos en tiempo real ni mucho menos renderizar un motor 3D. Conseguir que ejecute algo remotamente parecido a un videojuego ya es, de por sí, una proeza de ingeniería inversa y creatividad.
El fenómeno ‘Can it run Doom’ nació como una broma dentro de la comunidad de programadores y entusiastas del retro gaming: cualquier dispositivo o entorno de software mínimamente capaz de ejecutar código termina, tarde o temprano, sometido al desafío de correr el shooter de 1993. Hemos visto Doom funcionando en calculadoras gráficas, cámaras digitales, máquinas de escribir inteligentes, termostatos, billeteras de Bitcoin, e incluso en un test de embarazo. Pero una base de datos SQL representa un desafío de otro nivel, porque implica reinterpretar por completo el paradigma declarativo de las consultas para simular un bucle de renderizado tradicionalmente imperativo.
Para la audiencia geek, este tipo de proyectos son mucho más que una simple curiosidad viral: son una demostración de dominio técnico y un homenaje constante a uno de los juegos más influyentes de la historia. Doom no solo popularizó el género shooter en primera persona, sino que su motor y su código fuente, liberado por John Carmack en 1997, se convirtieron en el patio de juegos perfecto para programadores de todo el mundo que quieren poner a prueba los límites de cualquier plataforma imaginable.
Aunque el proyecto corre a 35 fps, una cifra sorprendentemente decente considerando el medio utilizado, no se espera que nadie cambie su PC gamer por un motor de base de datos para jugar. Sin embargo, es muy probable que este experimento inspire a otros desarrolladores a intentar replicar la hazaña en otros lenguajes de consulta o sistemas de bases de datos, alimentando aún más la infinita broma interna de la comunidad tech. Si algo nos enseña la historia de Doom, es que mientras exista un entorno programable, siempre habrá alguien dispuesto a intentar que corra el juego de id Software ahí dentro.
Fuente: https://arstechnica.com/gaming/2026/10/can-it-run-doom-sql-database-edition/

