Netflix vuelve a estar en el centro de la polémica dentro de la comunidad otaku. Esta vez el conflicto surge por el tema de créditos finales (ending) de ‘JoJo’s Bizarre Adventure: Steel Ball Run’, la adaptación animada de la séptima parte de la icónica obra de Hirohiko Araki, luego de que los seguidores descubrieran que en los créditos de composición figura Lukasz ‘Dr. Luke’ Gottwald.
Para quienes no sigan de cerca la industria musical, Dr. Luke es un productor y compositor estadounidense conocido por su trabajo con artistas como Kesha, Katy Perry y Britney Spears, pero que en los últimos años ha estado marcado por una demanda pública iniciada por la propia Kesha en 2014, en la que lo acusó de abuso físico, emocional y sexual durante años de relación profesional. Aunque el caso se resolvió mediante un acuerdo extrajudicial en 2023, la controversia dejó una marca duradera en su reputación pública, y desde entonces cualquier proyecto vinculado a su nombre suele generar rechazo inmediato entre sectores de la audiencia, especialmente en redes sociales.
La aparición de su crédito en el ending de una serie tan seguida como ‘Steel Ball Run’ —parte de una de las franquicias manga/anime más influyentes de las últimas cuatro décadas— no ha tardado en generar una ola de indignación entre los fans de JoJo, quienes han inundado redes como X (antes Twitter) y foros especializados exigiendo a Netflix, como plataforma responsable de la distribución internacional del anime, que reconsidere o sustituya el tema musical utilizado en los créditos finales.
Este episodio se suma a una serie de controversias previas que ha enfrentado Netflix en su rol como distribuidor global de anime, donde decisiones relacionadas con localización, doblaje, censura o, como en este caso, elección de temas musicales, han generado fricciones recurrentes con comunidades de fans muy activas y organizadas. La situación resulta especialmente sensible tratándose de una obra como JoJo, cuya legión de seguidores es conocida por su pasión y su capacidad de movilización en redes sociales cada vez que sienten que la obra que aman no está siendo tratada con el respeto que merece.
Por el momento, ni Netflix ni los responsables de la producción del anime se han pronunciado oficialmente sobre las peticiones de cambio, por lo que resta ver si la presión de la comunidad logrará traducirse en alguna modificación oficial del ending, o si la plataforma optará por mantener el tema tal como fue lanzado, en línea con acuerdos contractuales previamente establecidos con los titulares de los derechos musicales.

