ASUS ProArt P16 con RTX Spark: así es el portátil que convierte a Nvidia en una fábrica de IA de bolsillo

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Nvidia lleva años dominando el mercado de las tarjetas gráficas, pero su nueva ambición va mucho más allá: quiere plantar cara a Intel, AMD y hasta a Apple en el terreno de los procesadores para portátiles. Para lograrlo ha desarrollado, junto a MediaTek, el chip RTX Spark (conocido internamente como N1X), un SoC con arquitectura ARM que ya ha llegado al mercado de la mano de fabricantes como ASUS, cuyo ProArt P16 hemos podido analizar a fondo.

A diferencia de intentos anteriores de llevar ARM a Windows, como los de Qualcomm, la propuesta de Nvidia no se vende solo por eficiencia energética, sino por pura potencia. El ASUS ProArt P16 que hemos probado monta la versión más alta del chip, con una CPU de 20 núcleos, una GPU Blackwell (la misma arquitectura de las RTX 50) de 6.144 núcleos y hasta 64 GB de memoria unificada LPDDR5X, un concepto que Apple popularizó en sus Mac con chip M y que ahora llega también al mundo Windows. Los precios de la gama arrancan en 3.499 euros y pueden superar los 6.900 euros en la configuración tope con 128 GB de RAM.

En pruebas de rendimiento puro, el chip se sitúa cerca del Apple M4 Pro en tareas multinúcleo, aunque todavía queda por detrás en rendimiento monohilo. Pero el verdadero protagonista no es la CPU, sino la capacidad de la GPU para ejecutar modelos de inteligencia artificial en local. Con el modelo Qwen3.8-27B, el equipo alcanzó velocidades de hasta 36 tokens por segundo en pruebas de decodificación, una cifra notable para un portátil y que lo sitúa al 40% del rendimiento de un equipo de sobremesa equipado con una RTX 5090, una gráfica muchísimo más potente y cara.

Esto convierte al ProArt P16 en una auténtica estación de IA local: permite correr agentes autónomos como Hermes, generar imágenes y vídeo con herramientas como ComfyUI y Flux2, e incluso automatizar tareas de programación, todo ello sin depender de servidores en la nube y manteniendo los datos dentro del propio equipo. Para la comunidad geek interesada en la IA generativa, el soporte nativo de CUDA es una ventaja enorme frente a alternativas basadas en Apple Silicon, ya que gran parte del ecosistema de herramientas de IA está optimizado precisamente para la plataforma de Nvidia.

No todo son ventajas: cuando se exige al máximo tanto en IA como en juegos, los ventiladores se disparan y las temperaturas se notan claramente en el chasis, un peaje lógico teniendo en cuenta que estamos ante un equipo de apenas 15,9 mm de grosor. En el apartado gaming, títulos como ‘DOOM: The Dark Ages’ o ‘Shadow of the Tomb Raider’ corren con fluidez a 1440p gracias al apoyo de DLSS y la generación de fotogramas, aunque queda claro que no estamos ante un portátil gaming puro, sino ante una máquina pensada primero para la IA.

Con el RTX Spark, Nvidia da su primer gran paso para construir un ecosistema propio de portátiles ARM con Windows, y aunque esta primera generación tiene margen de mejora en CPU, dejará clara una cosa: el futuro de la computación personal pasa, cada vez más, por tener una potente fábrica de tokens de IA bajo el teclado.

Fuente: https://www.xataka.com/analisis/asus-proart-p16-rtx-spark-analisis-review-caracteristicas-precio-especificaciones