Nintendo sigue destapando poco a poco su remake de ‘The Legend of Zelda: Ocarina of Time’ para Switch 2, y las primeras impresiones de prensa especializada (The Verge y Engadget han podido probarlo de forma práctica) apuntan a que estamos ante mucho más que un simple lavado de cara gráfico. Según quienes ya han tenido mando en mano, el juego logra algo que parecía casi imposible: hacer que un título de 1998 se sienta moderno, fresco y, en ciertos tramos, genuinamente inquietante.
Para quien no lo viviera en su momento, ‘Ocarina of Time’ fue un terremoto en la industria. Lanzado para Nintendo 64, fue el juego que sentó las bases de la acción-aventura en 3D tal y como la entendemos hoy: el sistema de cámara dinámica, el ‘lock-on’ para apuntar a enemigos, la sensación de mundo abierto y explorable… toda una generación de desarrolladores creció jugándolo y tomando notas. Casi treinta años después, Nintendo se ha propuesto demostrar que su diseño aguanta el paso del tiempo, puliendo únicamente aquello que hoy resulta frustrante: controles rígidos, cámaras incómodas y una curva de dificultad poco amable en ciertos puzles.
Lo interesante, según los primeros avances, es que el estudio no se ha limitado a maquillar texturas. El rediseño visual aporta una iluminación y una dirección de arte que, lejos de suavizar el tono del juego, intensifican sus momentos más oscuros: el Templo del Bosque, el Pozo del Fondo del Pozo o la transformación de Hyrule bajo el dominio de Ganondorf ganan una atmósfera casi de terror, algo que en su versión original ya insinuaba pero que la tecnología de la época no podía explotar del todo. Varios periodistas que han probado la demo describen escenas que directamente les pusieron los pelos de punta, algo que pocos esperaban de un juego asociado a la nostalgia infantil de toda una generación.
Para la comunidad friki y gamer, este anuncio tiene un peso simbólico enorme. ‘Ocarina of Time’ aparece de forma recurrente en los rankings de ‘mejor videojuego de la historia’, y su remake llega en un momento en el que Nintendo está reforzando el catálogo de Switch 2 con títulos que combinan nostalgia y modernidad para atraer tanto a jugadores veteranos como a una nueva generación que nunca tocó un N64. Además, se suma a una tendencia reciente de remakes ‘con alma propia’ —ni calco ni reinvención total— que ha funcionado muy bien en otros grandes clásicos del medio.
Todavía no hay fecha de lanzamiento oficial confirmada, pero el hecho de que Nintendo ya esté mostrando el juego en sesiones prácticas a medios internacionales sugiere que el anuncio definitivo podría estar más cerca de lo que muchos fans imaginan. Mientras tanto, la expectación crece: si el estudio consigue mantener el equilibrio entre fidelidad y modernización que prometen estas primeras impresiones, podríamos estar ante uno de los remakes más importantes —y mejor recibidos— de la historia reciente de Nintendo.
Fuente: https://www.theverge.com/games/1010101/zelda-ocarina-of-time-remake-switch-2-preview-hands-on

