La Nintendo 3DS, lanzada originalmente en 2011, fue la última gran portátil ‘pura’ de Nintendo antes de que la compañía apostara por el híbrido Switch como su único foco de desarrollo. Aunque la eShop de la consola cerró sus puertas en marzo de 2023 y no recibe juegos nuevos desde hace años, en 2026 sigue siendo un dispositivo que despierta el interés de coleccionistas, nostálgicos y jugadores que buscan revivir una de las bibliotecas más queridas de la historia de Nintendo.
La gracia de la 3DS reside en su catálogo: títulos como ‘Pokémon X/Y’, ‘Fire Emblem Awakening’, ‘Animal Crossing: New Leaf’, ‘Super Mario 3D Land’ o la remasterización de ‘The Legend of Zelda: Ocarina of Time’ siguen siendo experiencias perfectamente disfrutables hoy en día, muchas de ellas sin equivalente exacto en Switch. A eso se suma la retrocompatibilidad con la biblioteca completa de Nintendo DS, lo que multiplica exponencialmente el catálogo jugable en un solo dispositivo portátil.
Uno de los grandes atractivos técnicos de la consola, su pantalla 3D sin gafas mediante autoestereoscopía, sigue siendo una curiosidad tecnológica única en el mercado de las portátiles: ninguna otra consola comercial masiva ha vuelto a intentar algo similar desde entonces. Para los más nostálgicos, encender una 3DS y activar ese efecto de profundidad sigue siendo una experiencia distinta a cualquier otra pantalla actual, aunque muchos usuarios optaban por jugar con el 3D desactivado por el cansancio visual que podía provocar en sesiones largas.
El principal inconveniente de adquirir una 3DS en 2026 es, precisamente, el cierre de la eShop: ya no es posible comprar juegos digitales ni descargar contenido nuevo, por lo que la única vía para ampliar la biblioteca es el mercado de segunda mano de cartuchos físicos, cuyos precios han subido considerablemente en los últimos años debido al efecto coleccionismo retro. Modelos como la New Nintendo 3DS XL, con joystick adicional y mejor rendimiento, son los más buscados, aunque también los más caros en el mercado de reventa.
Para la comunidad friky y retrogamer, la 3DS sigue siendo una compra recomendable en 2026 si el objetivo es revivir clásicos de Nintendo, completar una colección o disfrutar de una de las bibliotecas de RPGs y juegos portátiles más sólidas jamás creadas, siempre que se tenga en cuenta que la experiencia ‘online’ y de compra digital pertenece ya al pasado. Como pieza de nostalgia y como máquina de juego offline, sigue cumpliendo con nota más de una década después de su lanzamiento.
Fuente: https://www.engadget.com/2271901/is-nintendo-3ds-still-worth-buying/

